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Economía

Economía: ¿Qué es la Elasticidad de la Demanda?

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¿Qué es la Elasticidad de la Demanda?

La elasticidad de la demanda, también conocida como la elasticidad-precio de la demanda, es un concepto que en economía se utiliza para medir la sensibilidad o capacidad de respuesta de un producto a un cambio en su precio. En principio, la elasticidad de la demanda se define como el cambio porcentual en la cantidad demandada, dividido por el cambio porcentual en el precio. La elasticidad de la demanda puede ser expresada gráficamente a través de una simplificación de curvas de demanda.

Como descubrió el economista francés Auguste Cournot en 1850 (autor de la Loi de debit), la cantidad demandada de un bien (si todo lo demás permanece constante = ceteris paribus) es función de su precio y, por tanto, a menor precio mayor demanda. Alfred Marshall en sus Principios de Economía (1890) desarrolló el tema en forma más detallada.

Relación inversa

elasticidad

Esta relación inversa entre precio y cantidad genera un coeficiente negativo, por eso generalmente se toma el valor de la elasticidad en valor absoluto. La elasticidad de la demanda se expresa como Ed y dependiendo de la capacidad de respuesta a los cambios en los precios, la elasticidad de la demanda puede ser elástica (A) o inelástica (B). Cuanto más horizontal sea la curva de demanda, mayor es la elasticidad de la demanda. Del mismo modo, si la curva de demanda es más bien vertical, la elasticidad de la demanda será inelástica al precio.

De acuerdo a lo que hemos señalado, la elasticidad precio de la demanda se define de la siguiente manera:

formula

En general, la demanda de un bien es inelástica (o relativamente inelástica) cuando el coeficiente de elasticidad es menor que uno en valor absoluto. Esto indica que las variaciones en el precio tienen un efecto relativamente pequeño en la cantidad demandada del bien. Un producto clásicamente inelástico es la insulina. Las variaciones en el precio de la insulina tiene una variación prácticamente nula en la cantidad demandada. Es decir, es insensible o inelástica al precio.

El concepto de “elasticidad”

Cuando la Elasticidad Precio de la Demanda es mayor que uno, se dice que la demanda de este bien es elástica (o relativamente elástica). Una disminución a la baja en el precio de la carne o el jamón serrano genera un impacto en la cantidad demandada. Por ejemplo, si el precio del jamón disminuye en un 5% y la demanda aumenta en un 10% se obtiene (10% / -5% = -2). La elasticidad es igual a 2, en valor absoluto. Nótese que este es un número sin dimensiones.

Son varios los factores que influyen en el mayor o menor grado de elasticidad de un bien. Por ejemplo, el tipo de necesidades. Si es un producto de primera necesidad, su demanda será más bien inelástica; en cambio si es un producto de lujo su demanda será más elástica, dado que un aumento en el precio alejará a algunos consumidores. También afecta la elasticidad la existencia de bienes sustitutos. Si hay buenos sustitutos, la demanda del bien será elástica y se podrá reemplazar su consumo. Al revés, si hay pocos sustitutos, la demanda tenderá a ser inelástica. Un ejemplo clásico de bienes sustitutos y elasticidad es la mantequilla y la margarina. Si la mantequilla sube mucho de precio se podrá reemplazar por la margarina.

Otro factor que afecta es el período de tiempo. La elasticidad tiende a aumentar en el largo plazo porque los consumidores tienen más tiempo para ajustar su comportamiento y adaptarse a los bienes sustitutos. Frente a otros productos, como por ejemplo el petróleo, el consumidor puede reaccionar rapidamente a un alza y disminuir su consumo, pero con el tiempo se adaptará al nuevo precio y volverá a consumir a los mismos niveles, mostrando así una demanda inelástica. Los cigarrillos son un claro ejemplo.

La elasticidad no es una función lineal

Un elemento importante a tener en cuenta es que la elasticidad de la demanda no es la misma a lo largo de toda la curva de demanda, es decir no es una función lineal. Dependiendo del producto es posible que para precios altos la demanda sea más elástica que para precios bajos, como ilustra la siguiente gráfica:

dda lineal

¿Por qué la elasticidad es más pequeña a precios más bajos? Esto se debe a que los niveles del precio y la cantidad demandada afectan los cambios porcentuales. Para un cambio dado del precio, el cambio porcentual es pequeño a un precio elevado y grande a un precio bajo. De manera similar, para un cambio dado en la cantidad demandada, el cambio porcentual es pequeño para una cantidad grande y grande para una cantidad pequeña.

Por esto, para un cambio dado en el precio, cuanto más bajo sea el precio inicial, mayor será el cambio porcentual del precio, menor será el cambio porcentual de la cantidad demandada y menor la elasticidad.

Red Eléctrica es privada pero es un monopolio: su nacionalización y la de las distribuidoras tendría sentido aunque no por su impacto en la factura

La elasticidad precio de la demanda se puede aplicar a una gran variedad de problemas en los que se busca conocer el cambio esperado en la cantidad demandada dado un cambio contemplado en el precio. Para todo tipo de productos es muy importante conocer lo que pasará con la demanda si suben o bajan los precios. Si la demanda es elástica, una disminución del precio puede reportar muy buenos dividendos al aumentar las ventas en un porcentaje mayor al cambio en el precio. Una de las razones para aplicar impuestos adicionales a productos como el petróleo o los cigarrillos es la inelasticidad que tienen estos bienes en el largo plazo. Las personas asumen el precio más elevado y lo incorporan a su comportamiento. Para estos y otros casos,es fundamental conocer la elasticidad de la demanda.

Autor: Marco Antonio Moreno

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Bolivia

Bolivia: las consecuencias de la devolución de aportes AFP, en tiempos de pandemia

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La devolución de los aportes de las AFP, la medida busca hacer frente a la iliquidez que hay en este momento en los hogares, empresas y gobierno, recurriendo a la única fuente de recursos que aún cuenta la economía boliviana como son las AFPs y apostando a una solución de corto plazo temporal.

Sin embargo, el dinero de las AFP no se encuentra en una caja fuerte, sino que esos recursos están invertidos en letras y bonos del Tesoro General de la Nación (TGN) y en el sistema financiero del país y que su monetización no será sencilla.

Según el economista César Vargas (Ph.D) podemos detallar una lista de las consecuencias que afectarán a los aportantes y a la economía:

Consecuencias de la devolución a los  aportes 

  • Las personas que retiren sus aportes se beneficiaran en el corto plazo de contar con liquidez y se perjudicaran cuando lleguen a la tercera edad y se jubilen porque el monto a percibir en el futuro será baja, y otros que retiran el total no tendrán jubilación
  • No todas las personas podrán retirar sus recursos de las Administradoras de Pensiones.
  • En plena emergencia sanitaria provocada por el Covid-19″ las personas que retiren sus aportes, no podrán contar con el seguro de salud en las Cajas.
  • Las personas que opten por retirar sus aportes no tendrán acceso a la jubilación.
  • La pérdida del acceso a la pensión solidaria y la del seguro médico de vejez.
  • La devolución de aportes no podrán beneficiarse del Fondo Solidario.

Consecuencias de la devolución a la economía 

  • La devolución de parte de los aportes a las AFPs genera un balance de ganancias y pérdidas negativo a la economía boliviana, porque no tiene espacio fiscal y pone en riesgo la debilitada economía boliviana.
  • Precautelar es el bien mayor que está por encima de cualquier interés de grupo y sector, de estricta responsabilidad de las actuales autoridades gubernamentales al vulnerar la economía y la sociedad.
  • Utilizar estos ahorros para un propósito distinto a la jubilación vulnera el sistema previsional.
  • El monto de aportes retirados de las AFPs afectara directamente a los rendimientos de las inversiones financieras porque disminuirán y recibirán menos beneficios los aportantes y jubilados en el sistema.
  • La devolución de aportes afectará una fuente de financiamiento del TGN que ya se encuentra con dificultades por la reducción de recaudaciones impositivas y el Estado no está en condiciones de devolver los recursos a las AFP.
  • Reducirá la liquidez del sistema financiero, disminuyendo los recursos disponibles para la inversión pública y privada, que es el pilar de la reactivación económica.
  • La devolución parte de los aportes a las AFPs tiene efectos directos e indirectos y más aún en una crisis económica y sanitaria por el confinamiento del Covid.

Vargas argumenta,  a pesar que otros países de la región aprobaron estas medidas como son Chile y Perú,  cada uno de ellos con criterios distintos en porcentajes, pero con un contexto, escenario y espacio fiscal distinto y no afectando a su estabilidad económica.

Además es de considerar que no es política de igualdad y equidad y mucho menos de economisidad para la sociedad en su conjunto concluyó el economista Vargas.

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Bolivia

El Reporte de Economía y Desarrollo de la CAF, Bolivia alcanza la tasa de empleo informal de un 80% y afecta al sistema de salud y pensiones

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Bolivia figura como el país con mayor cobertura de pensiones, de casi el 100 % de su población adulta mayor, gracias a su programa universal de pensiones no contributivas, el cual complementa su actual sistema de pensiones contributivas, que apenas cubre el 22 % de esa población.

En el país los montos de las pensiones no contributivas se encuentran ligeramente por debajo de la línea de la pobreza, establecida en 4 dólares por día, ajustado por el poder de paridad de compra, según el Reporte de Economía y Desarrollo (RED 2020), titulado “Los sistemas de pensiones y salud en América Latina”, CAF -banco de desarrollo de América Latina-.

La entidad financiera presentó en Bolivia su Reporte de Economía y Desarrollo (RED 2020) que hace referencia al presente y futuro de los sistemas de pensiones y salud de los países de la región y señala lineamentos y principios para afrontar sus desafíos.

A través de su Reporte CAF alerta un envejecimiento acelerado de la población latinoamericana en los próximos años y plantea diferentes retos de su protección social.

El reporte se enfoca en los componentes vinculados a la protección del adulto mayor, específicamente en el sistema de salud y pensiones, que actualmente representa una parte importante del gasto público en América Latina, alcanzando, en conjunto, alrededor de 8,5 % del PIB.

En ese propósito, además el documento suma como desafíos a la informalidad laboral y al cambio tecnológico (la tendencia a la digitalización y automatización de los procesos productivos), y explora como ambos inciden en el empleo y la seguridad social.

Florentino Fernández, representante de CAF en Bolivia, sostuvo que “el diagnóstico del nuevo informe de RED muestra que hoy alrededor de 8 % de la población en la región tiene 65 años de edad o más, muy por debajo del 18 % de Europa, y proyecta que para el año 2050 esta cifra se duplique y llegue al 17,5 %, superando el 30 % a finales del siglo.

En el caso de Bolivia se calcula que al 2050, este grupo de adultos mayores representa el 14 % de la población”.

El informe de CAF refleja que si bien hoy América Latina es una región relativamente joven, dejará de serlo y que el rápido envejecimiento demográfico conllevará a un incremento del gasto público en salud y pensiones, con una importante incidencia fiscal.

En la América Latina, el gasto en pensiones equivale, en promedio, al 4,3 % del PIB y el gasto público en salud alcanza el 4,1 % del PIB. En la actualidad, los sistemas de pensiones tienen un déficit promedio que rodea el 2 % del Producto Interno Bruto (PIB).

Salud

Por otro lado, en el tema de salud, el RED describe que casi todos los latinoamericanos cuentan con algún tipo de cobertura. No obstante, en varios países ésta lista de tener un nivel adecuado para toda la población y en casi todas las naciones de la región, la calidad es desigual entre los distintos subsistemas: el privado, el de seguridad social (contributivo) y el público (no contributivo).

El informe muestra que la cobertura efectiva de servicios de salud en los países de América Latina está por debajo del promedio señalado por la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE). Si bien Chile y Uruguay están cerca, Bolivia es uno de los países con menores valores en este indicador.

Dejando de lado los seguros privados, el subsistema contributivo de nueve países de la región tiene un mayor nivel de gasto por beneficiario en comparación con el sistema no contributivo, excepto Argentina.

En el caso de Bolivia se llega al extremo de que el gasto del esquema no contributivo apenas representa el 27 % del esquema contributivo lo cual se traduce en una brecha de calidad entre ambos subsistemas.

Bolivia más del 80 % de la población sólo tiene acceso al subsistema público, no contributivo, de acuerdo con lo descrito en el reporte de CAF.

Informalidad

Otro desafío que presenta el reporte es el de resolver los problemas relacionados a la persistente y alta informalidad laboral que existe en Latinoamérica, y que al igual que el envejecimiento, erosiona la base contributiva de los sistemas de protección social con relación al número de beneficiarios.

El documento indica que la informalidad implica que una elevada proporción de los hoy ocupados no estén cubiertos por los esquemas de salud contributivos y que corran el riesgo de no alcanzar el número de aportes necesarios para acceder a las pensiones contributivas cuando se retiren.

En promedio, casi el 63 % de las personas ocupadas de de América Latinat rabajan en un empleo informal.

En Bolivia, esta tasa de empleo informal alcanza el 80%, segun RED 2020 de la CAF.

Cambio tecnológico

El RED 2020 también considera como un desafío el afrontar las consecuencias del cambio tecnológico, relacionado con la tendencia global de la digitalización y automatización de los procesos productivos, que pueden incidir en la provisión de protección social y tener efectos disruptivos en la estructura de ocupaciones (remplazo de las labores rutinarias), entre otros.

Los cambios tecnológicos también pueden incrementar los empleos en modalidades de trabajo no tradicionales con diferente propensión a la formalidad y a contribuir al sistema de protección social.

Un ejemplo son los empleos de plataforma digital, como los servicios en línea de transporte, envíos y comercio electrónico, que según la encuesta de CAF, al 2019 alcanzaba a 1 de cada 10 ocupados en las principales ciudades de los países de la región.

Los desafíos de los sistemas de la protección social señalados en el RED 2020 indican la necesidad de reformas públicas para procurar la sostenibilidad y a la vez cerrar brechas de calidad.

Los instrumentos específicos dependerán del contexto del país estando dentro de las opciones, el aumento de las tasas contributivas, la adecuación de la edad de retiro, la revisión de los montos de pensiones, y, especialmente, el incremento del número de aportantes con la participación laboral de mujeres y mediante la reducción de la informalidad, entre otros.

El evento virtual contó con la presencia de Carolina Arismendi, directora General de Servicios Financieros del Ministerio de Economía y Finanzas Públicas; Jaime Durán, gerente General de la Gestora Pública de Seguridad Social de Largo Plazo; Alejandra Hidalgo, viceministra de Salud y Gestión del SUS; Patricia Mirabal, directora General de Pensiones y Alberto Bonadona, del Instituto de Investigaciones Socioeconómicas de la Universidad Católica Boliviana.

Fuente: El diario

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Bolivia

Bolivia: el PIB para el 2021 prevé el gobierno 5,3%, empresarios 3,8% y el BID un 4,7% pero la informalidad y desempleo creció

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El Gobierno anunció que la economía del país creció 5,3 por ciento, entre enero y abril de 2021, los empresarios (FEPC) cuestionan el dato y calculan que, incluso hasta fin de año, el crecimiento no superará el 3,8 por ciento y el el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) prevé un crecimiento 4,7%.

Un experto en economía, en tanto, considera que cualquier porcentaje de crecimiento, no refleja la realidad boliviana, ante un aumento en el desempleo y un incremento significativo en el empleo informal y la dependencia de la venta de los recursos no renovables vista como crecimiento, todo un «espejismo» ante tiempos de pandemia del Covid, confinamientos y vacunaciones.

El gobierno PIB 5.3%

El ministro de Economía, Marcelo Montenegro, indicó, la semana pasada, que el:

Crecimiento del PIB del 5,3% es impulsado por la minería con 34,2% de expansión, construcción con 17,9% e hidrocarburos con 10%.

Hasta fin de año, según el Ministro, habría un crecimiento del 5 por ciento, lo que podría:

“gatillar” el pago del segundo aguinaldo, dijo el ministro de economía.

Los empresarios PIB 3,8%

El presidente de la Federación de Entidades Empresariales Privadas de Cochabamba (FEPC), Luis Laredo, solicitó al Gobierno explicar de dónde sale esa cifra, debido a que:

El sector calcula que hasta fin de año el crecimiento no superará el 3,8%.

“El Gobierno está creando falsas expectativas a los trabajadores. Estas declaraciones son más políticas que reales, y el empresariado se empieza a preocupar.

Un segundo aguinaldo no es viable”, dijo el empresario.

Además explicó que en Cochabamba no hay la reactivación económica de la que habla el Gobierno:

El desempleo en el departamento de Cochabamba se incrementó en 10%, argumento el empresario

Para Laredo, el sector de la construcción no puede registrar el crecimiento declarado, debido a que el mismo Gobierno debe a las constructoras del país más de 2 mil millones de bolivianos.

“Cómo podemos hablar de una reactivación si no se paga. Las constructoras se ven perjudicadas y no tienen capital para seguir operando (por la deuda)”, dijo Laredo.

El BID el PIB de Bolivia 4,7%

Banco Mundial prevé que el PIB de Bolivia aumentará un 4,7% en 2021. El organismo multilateral reveló que Perú es el país con la mayor proyección de crecimiento en la región con 8,1%, le sigue Argentina (6,4%), Chile (5,5%), y Colombia (5%).

El Banco Mundial estimó que el crecimiento del producto interno bruto (PIB) de Bolivia crecerá 4,7% durante este año 2021.

La proyección hecha por el organismo multilateral supera la cifra prevista en el Programa Fiscal Financiero 2021, que entre sus metas macroeconómicas plantea un crecimiento del 4,4% del PIB.

Las nuevas estimaciones de crecimiento económico están incluidas en el último informe del Banco Mundial para América Latina y el Caribe, denominado “Volver a Crecer” y publicado este 29 de marzo.

“América Latina y el Caribe sufrió más daños a la salud y la economía a causa de la pandemia de COVID-19 que cualquier otra región, pero a medida que la región comienza a repuntar se abre la oportunidad de llevar a cabo una transformación significativa en sectores clave”, indica el documento.

De acuerdo con el reporte, Perú es el país con la proyección de crecimiento más elevada en la región, 8,1% del PIB. Le siguen Argentina (6,4%), Chile (5,5%), Colombia (5%) Bolivia (4,7%), Paraguay (3,5%), Uruguay (3,4%), Ecuador (3,4%) y Brasil, con el 3%.

“Debido a la pandemia, el producto interno bruto (PIB) en la región de América Latina y el Caribe (excepto Venezuela) cayó un 6,7% en 2020. Se prevé una vuelta al crecimiento de 4,4% para 2021″.

En comparación con las proyecciones del Banco a fines de 2020 de una caída de 7,9% para el 2020 y una expansión del PIB en un 4,0% para el 2021”, agrega el informe.

Análisis desde un economista

Para el economista César Vargas Díaz (Ph.D), la economía boliviana está en un “espejismo el crecimiento PIB”  a pesar que existe un crecimiento principalmente por la venta de los recursos no renovables hidrocarburos y minería acompañada por los sectores que no están reactivados, como la contrucción, gastronomía, turismo y producción entre otros que son los que generan empleo formal y se vieron afectados por los confinamientos de la pandemia del Covid principalmente, el nivel en Bolivia es recesivo, pero aún no recupera los niveles del PIB antes de la crisis económica y sanitaria.

“El caso boliviano, vive un espejismo de crecimiento, proviniente de la venta de recursos no renovables frente a una recesión económica, productiva de desempleo e informalidad laboral en aumento», dijo el economista.

Cuando se parte de un nivel muy bajo de PIB como fue en los años 2019 y 2020, las estadísticas a veces nos generan espejismos ante una realidad totalmente distinta a lo que preven para un 2021,:

«Con una economía en recesión a nivel de producción y desempleo y un mercado informal laboral creciente día a día y una demanda interna basada en la importación y contrabando», argumentó Vargas Díaz.

Asegura Vargas especialista en economía que la cifra declarada por el Gobierno de un crecimiento del PIB 5,3% para el 2021 comparada con la de los empresarios 3,8% y el BID de un 4,7%.  Es necesario ver la realidad  del año 2014, cuando la economía crecía al 5,46% en plena bonanza.

Ese año 2021 el contexto es otro a pesar de un ligero repunte de los precios de las materias primas que exportamos y a pesar del esfuerzo de incrementar la inversión pública a 4 mil millones de dolares, después de una caída del 2015 para reactivar y dinamizar la economía, bajo el modelo de demanda interna.

A partir de una realidad principalmente basada en la importación y el contrabando y un nivel elevado de corrupción y burocracia sumado el desempleo y la inestabilidad laboral reflejada en la informalidad laboral, la desigualdad crediticia y una mayor pobreza.

Ante la crisis económica y sanitaria que estamos viviendo por los confinamientos de la pandemia del Covid, es evidente la recesión y el espejismo que estamos viviendo los bolivianos ante un crecimiento del PIB , concluyó el analista económico Vargas.

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