Conecta con Minuto5

Espectáculos

«Ilargi guztiak» abrirá el festival Fant

Publicada

el

27/04/2021

13:31

Cine

7-16 de mayo

N. V. | EITB Media

El Festival de Cine Fantástico de Bilbao arrancará el 7 de mayo con el largometraje dirigidio por Igor Legarreta y protagonizado por Haizea Carneros, Josean Bengoetxea e Itziar Ituño.

Noticias (1)

El Festival de Cine Fantástico de Bilbao, Fant, celebrará su vigésima séptima edición entre los próximos 7 y 16 de mayo con un total de 73 proyecciones y 12 largometrajes a concurso en su sección oficial.

Además de los premios Fant 2021 al mejor largometraje, mejor guion y dirección más innovadora, el festival entregará su premio de honor al director Jaume Balagueró («Darkness», «REC», «Mientras duermes», «Los Sin Nombre») y el galardón Fantrobia como figura emergente en el género fantástico al productor, guionista y director Lluís Quílez.

El Fant combinará los actos presenciales en los cines de la Alhóndiga y otras salas con la proyección de parte de la programación por Internet a través de la plataforma Filmin.

El festival se iniciará el viernes 7 de mayo con una gala inaugural en el Teatro Campos Eliseos que acogerá el estreno de «Ilargi Guztiak. Todas las lunas», dirigido por Igor Legarreta con la participación de EITB y protagonizado por Haizea Carneros, Josean Bengoetxea eta Itziar Ituño.

En la sección oficial del festival competirán 12 películas, y la clausura correrá a cargo de la película «Anything for Jackson», de Justin G. Dyck, estreno estatal.

Let’s block ads! (Why?)

Publicado originalmente en:Ir a la fuente

Comentarios

comentarios

Seguir Leyendo
Publicidad
Loading...

Espectáculos

El Festival de Cine y Derechos Humanos premia «Bienvenidos a Chechenia»

Publicada

el

30/04/2021

13:04

Cine

San Sebastián

N. V. | EITB Media

La película de David France ha obtenido el Premio del Público al Mejor Largometraje y el premio Amnistía Internacional.

La 18ª edición del Festival de Cine y Derechos Humanos de San Sebastián ha hecho público este mediodía su palmarés.

La película “Bienvenidos a Chechenia” (Welcome to Chechnya; EE. UU., 2020), de David France, ha obtenido el Premio del Público al Mejor Largometraje y también el premio Amnistia Internacional.

Se trata de un documental que sigue los pasos de un grupo de activistas que ponen en riesgo su vida para enfrentarse al represivo movimiento anti-LGBTQ que impera en la república rusa.

“Confinés dehors” (Francia, 2020), de Julien Goudichaud, por su parte, se ha hecho con el Premio del Jurado Joven al Mejor Cortometraje.

Esta tarde (18:00) se celebra la entrega de premios en el Teatro Victoria Eugenia, tras la que se proyectará la película de clausura, Petit pays (Francia-Bélgica, 2020), de Éric Barbier.

Let’s block ads! (Why?)

Publicado originalmente en:Ir a la fuente

Comentarios

comentarios

Seguir Leyendo

Espectáculos

Ritxi Lizartza: «“Apaiz kartzela” no dejará frío a nadie»

Publicada

el

28/04/2021

12:35

Cine

Entrevista

Natxo Velez | EITB Media

Los directores Ritxi Lizartza, Oier Aranzabal y David Pallarès presentan el documental “Apaiz kartzela” en el Festival de Cine y Derechos Humanos de San Sebastián.

En los últimos años del franquismo, entre los años 1968 y 1976, 53 curas, la mayoría de ellos vascos, fueron encarcelados en la prisión de Zamora. Xabier Amuriza, Josu Naberan, Juan Mari Zulaika, Julen Kaltzada, Periko Solabarrieta y otros muchos religiosos fueron castigados en la cárcel convenida entre el Vaticano y Franco, la única en el mundo solo para sacerdotes, por denunciar las tropelías de la dictadura.

Los directores Ritxi Lizartza, Oier Aranzabal y David Pallarès han recogido en el documental “Apaiz kartzela” las peripecias de estos hombres, desde su intento de excavar un túnel para escapar a su tentativa, en 1973, de incendiar la cárcel. Además, han vuelto con algunos de ellos a esa prisión.

El guion de la película, en la que participa EITB, es obra de Martin Etxeberria, Xabier Etxeberria, Jon Mikel Aldanondo y Mielanjel Elustondo, y Joserra Senperena se ha ocupado de la música. Hemos hablado con Lizartza sobre la película que se estrena en el Festival de Cine y Derechos Humanos.

¿Qué camino habéis recorrido a través de la memoria para hacer esta película contra el olvido? ¿A qué fuentes habéis recurrido?

La cárcel para curas de Zamora estuvo abierta entre 1968 y 1976. Es una historia desconocida y que no se ha contado. Así que hemos querido narrar este capítulo importante de nuestra memoria histórica para que las nuevas generaciones tengan constancia de esta cárcel fundamentada en el concordato entre Franco y el Vaticano.

Para ello, hemos recopilado audios, vídeos y una extensa documentación de aquella época, y hemos realizado 35 entrevistas, porque los recuerdos de los propios curas son la memoria más precisa, cercana y creíble. 

Hay que recordar que estuvieron allí 53 curas, 35 de ellos vizcaínos y 8 guipuzcoanos. Y hemos buscado opiniones diferentes: un funcionario de la prisión de aquella época, periodistas, expertos… El viaje a Zamora ha sido la mejor manera de rememorar aquella época.

En general, ¿con qué estado de ánimo dieron su testimonio los expresos?

Hemos recibido una ayuda ingente por parte de los curas. Ellos también querían contar esa historia, porque la sienten muy viva. Muestra de ello es que 16 de esos curas se han sumado a la querella de Servini contra las tropelías del franquismo.

La manera de rememorar su historia, por su parte, ha partido más desde la emoción que desde la rabia o el dolor. Se han emocionado al contarnos sus vivencias, han recuperado los hechos de aquella época y lo que sufrieron en Zamora desde la emoción. Son reseñables la amistad y la solidaridad que hay entre ellos.

Y cuando llegamos a Zamora, los sentimientos explotaron. Creemos que la película, en tanto en cuanto muestra el dolor que sufrieron, recoge desde muy dentro todo lo sentido y ocurrido.

¿Qué tipo de sucesos se cuentan en la película?

El eje principal es la visita a la cárcel, pero lo que más nos ha emocionado han sido sus testimonios: la persecución, torturas, malos tratos y detenciones que sufrieron. Hemos vestido esos duros momentos con las creíbles y preciosas animaciones de Kote Camacho.

¿Cómo se hilvana todo para mostrarlo en la pantalla?

Hemos conseguido audios y vídeos de la época, las cartas de los curas, documentos, fotos y mucho más material; también hemos recogido, además de las entrevistas, el notable rastro que dejó su actividad en la prensa, y, como te he dicho, las animaciones han aportado una gran calidad al corte final.

Un fragmento ha sido grabado en la propia cárcel de Zamora, donde volvisteis con algunos de los curas que estuvieron recluidos allí. ¿Cómo fue el trabajo administrativo para conseguir grabar allí y cómo vivisteis el retorno de los expresos?

Fue muy difícil conseguir el permiso para entrar a la cárcel de Zamora, pues está cerrada desde 1995 y es imposible entrar. Pero finalmente lo logramos, y hemos dispuesto de la ayuda de las instituciones públicas para hacer un rodaje con la mayor calidad posible.

Todo aquel que vea el film podrá ver la experiencia por la que pasaron los curas al entrar 50 años más tarde a la cárcel y revivir in situ todos los malos tratos que sufrieron en su juventud por condenar la represión del franquismo, no dejará frío a nadie.

¿Qué futuro le deseáis a “Apaiz kartzela” más allá del Festival de Cine y Derechos Humanos?

Nuestra intención es que haga su recorrido por festivales, y, después, por un lado, queremos estrenarlo en cines, y por otro, que haga su circuito pueblo a pueblo, para poder dar voz a los protagonistas además de ver la película.

Let’s block ads! (Why?)

Publicado originalmente en:Ir a la fuente

Comentarios

comentarios

Seguir Leyendo

Espectáculos

«No se puede normalizar el hecho de dejar morir a gente en el mar»

Publicada

el

27/04/2021

10:24

Cine

»Aita Mari»

Natxo Velez | EITB Media

El fotoperiodista Javi Julio presenta en el Festival de Cine y Derechos Humanos “Aita Mari”, un documental sobre el barco de rescate de la ONG Salvamento Marítimo Humanitario.

Noticias (5)

Salvar a personas que naufragan en su huida de la guerra y del hambre no puede ser delito. Es delirante sancionar con multas y hasta con cárcel a los responsables de barcos de rescate, que defienden la vida de aquellos a quienes no se les ha ofrecido una ruta segura para escapar de sus condenas, bien sean estas el hambre, la pobreza o la violencia.

Ante todo esto, Javi Julio, fotoperiodista y realizador donostiarra, se ha embarcado en su nuevo documental en el “Aita Mari”, un atunero destinado al desguace que la ONG zarauztarra Salvamento Marítimo Humanitario Humanitario transformó en un buque de rescate para salvar a personas en el mar Mediterráneo.  

El problema —uno de los problemas— es que lo que parecía un rodaje de escasos meses para mostrar la transformación del barco se convirtió en un proyecto de más de tres años debido, entre otros motivos, a la negativa del Gobierno de España para otorgar permisos al “Aita Mari”.“El documental desentraña los motivos de las trabas burocráticas y los intereses europeos que se esconden en la decisión de impedir misiones como las del Aita Mari”, explican los responsables de la película.

Hemos hablado con Julio sobre “Aita Mari”, que presentan en el Festival de Cine y Derechos Humanos de San Sebastián y que cuenta con la participación de EITB.

¿Cómo nació el proyecto de llevar a la pantalla el trabajo que hace el “Aita Mari”?

En 2017 estuve en una misión con el barco de rescate “Lifeline”, donde también había miembros de Salvamento Marítimo Humanitario (SMH).

Los miembros de la ONG, con sede en Zarautz, andaban buscando un barco desde el que ejercer sus tareas de salvamento, hasta que, después de buscarlo por medio mundo, encontraron un viejo atunero que iba a desguace en el pueblo de al lado, literalmente.

Fui a Getaria con Iñigo Gutierrez, uno de los protagonistas de la película, a verlo, y, cuando me contó los planes, me dije: “Aquí hay una buena historia que contar”.

¿En qué ha cambiado la idea de la película con respecto a su resultado final?

En un principio, se trataba de un trabajo de varios meses: comenzaría grabando en abril llegando con el barco a Pasaia, y allí, tras un par de meses de obras, saldríamos al Mediterráneo central en misión de rescate.

Durante la parte de transformación del barco, el Gobierno de España acogió al “Aquarius” y pensábamos que por su parte habría voluntad política. Sin embargo, tras las primeras negativas, nos dimos cuenta de que lo del “Aquarius” no había sido más que un gesto de cara a la galería y que, a la hora de la verdad, el Gobierno usaba trabas legales o dilataba sus respuestas durante meses, escudándose en que la Administración puede tardar hasta tres meses en responder, obligando a retrasar la salida del “Aita Mari”.

Con este inesperado escenario, la película necesitaba cambiar. Ahora había que contar sobre esa negativa del Gobierno español y explicar las políticas de fronteras de la Unión Europea.

¿Qué ha sido lo más difícil y lo más satisfactorio del rodaje para vosotros?

Dilatando los tiempos, el Estado juega a desgastarte. Y lo consigue. Durante un año tuve la maleta hecha en la puerta de casa, sin saber si la semana siguiente me tendría que ir. Además, hay que añadir la incertidumbre de qué ocurriría en caso de rescate, ya que las autoridades maltesas o italianas pueden denegar la entrada a puerto, como le ocurrió al “Open Arms” o al “Sea Watch 3”, por lo que no sabes cuándo vas a volver a casa.

Esta incertidumbre es muy difícil de llevar cuando eres freelance y tienes que estar rechazando trabajos porque a lo mejor la semana que viene te vas a embarcar y no sabes cuándo vas a volver. Y a esa incertidumbre hay que sumar la carga emocional para tu pareja e hijos…

Y lo más satisfactorio, sin duda, fue una vez terminado el rescate. 80 personas se encontraban a la deriva, a bordo de una pequeña barca de goma flotando en el mar. Con el motor roto, sin apenas gasolina y con una tormenta que se desató a las pocas horas, toda la gente que veis en pantalla habría muerto en el mar.

¿Cómo habéis gestionado emocionalmente trabajar en un barco y vivir situaciones límite?

Cuando estás en una situación así, intentas dar lo mejor de ti, cada uno dentro de su ámbito. En mi caso, tenía que recoger imágenes de lo que estaba sucediendo.

Por supuesto que te emocionas o tienes miedo, pero en esa situación hay que dejar los sentimientos a un lado para hacer lo mejor posible lo que has ido a hacer. Y en mi caso, había ido a contar esa historia.

¿Qué rasgos crees que unen a los tripulantes del “Aita Mari”?

Los tripulantes del barco, desde la cocinera hasta el capitán, defienden la vida ante todo. El rescate en el mar es una obligación para las embarcaciones que se cruzan con un barco en riesgo de hundimiento. No existe un permiso para rescatar, sino una obligación de hacerlo. No se hacen diferencias entre si es un grupo de personas a bordo de una precaria zodiac o turistas alemanes a bordo de su velero.

Impedir esta labor de personas desinteresadas es negar el auxilio a personas que se juegan la vida huyendo de la guerra y el hambre, es preferir que mueran ahogados en el mar. Si alguien pone trabas a la labor de estos barcos, está negando ese derecho a la vida.

¿Cómo viven los tripulantes desde un lugar como el suyo los ataques directos a su labor, las trabas para llevar a cabo su trabajo y el desenmascaramiento social de comportamientos xenófobos? ¿Les llega, por otra parte, la solidaridad y el agradecimiento hacia su trabajo?

Desde la Unión Europea, siempre se ha regionalizado los problemas migratorios: ocurrió en Grecia con las llegadas de botes a las islas, ocurre en el Mediterráneo central con la ruta libia y ocurre también ahora en Canarias.

Este tipo de dejaciones crean monstruos de extrema derecha como Salvini en Italia. En el Estado español lo estamos viendo diariamente con la criminalización que hacen partidos de extrema derecha como Vox con los menores que llegan solos. Señalándolos, crean un enemigo. Mientras se toleren estos comportamientos copiados de los que realizaban los nazis en los años 30 y otros partidos legitimen esto pactando con los extremistas, se blanquea a la extrema derecha y se tolera este racismo.

Ante esta posición, solo cabe reivindicar el valor de la vida de cualquier persona, sin importar su origen o color de piel.

Mientras el barco zarpó de Pasaia con destino al Mediterráneo, era gratificante ver como allí donde paraba, grupos de personas anónimas venían a manifestar su apoyo a los tripulantes o a la labor de la ONG.

¿Hasta dónde te gustaría que llegara el documental “Aita Mari”? 

Para nosotros, el documental es una herramienta pedagógica para todas las personas que desconocen la política de fronteras de la Unión Europea.

A lo largo de todo el montaje, hablábamos entre nosotros sobre la importancia de que esta película pudiera entenderla cualquier persona, para que, una vez la hubiera visto, al escuchar noticias sobre la situación en Libia, rescates en el mar o la dejación de los estados de la Unión Europea en tareas de salvamento, pudiera crearse su propia opinión ante estos hechos.

No se puede normalizar el hecho de dejar morir a gente en el mar.

Let’s block ads! (Why?)

Publicado originalmente en:Ir a la fuente

Comentarios

comentarios

Seguir Leyendo
Publicidad
Publicidad
...

Facebook

Destacado