Conecta con Minuto5

Nada es Gratis

Hablemos claro de (y como) Dani Rodrik

Publicada

el

Texto: Jordi Paniagua
Ilustración: Carlos Sánchez Aranda

Dani Rodrik señala en un breve apunte autobiográfico que se ha ganado a pulso ser heterodoxo gracias a su aplicación de los métodos más ortodoxos en economía. Así ha conseguido, entre otros logros, ser uno de los economistas más respetados por la profesión y Premio Princesa de Asturias de Ciencias Sociales 2020. De origen sefardí, hubiera sido el catedrático de Harvard Daniel Rodríguez en una versión más amable de nuestra historia. Sin embargo, su familia recaló en una Constantinopla más tolerante que la Turquía de Erdogan, como él mismo se ocupa de recordar y denunciar (aquí o aquí). Rodrik habla claro y calificó los eventos del 2014 como un golpe de Estado (aquí).

En el espíritu de la misión de la universidad Ortega-y-Gaset, entiende que su labor como profesor (en Harvard) se extiende más allá del aula y ha saltado la barrera de la academia en tres direcciones. En primer lugar, ha impulsado el compromiso político en contra de la deriva autoritaria de las democracias y ha creado la red Economics for Inclusive Prosperity para fomentar la participación de los economistas en la promoción de políticas de crecimiento inclusivas.

La segunda es la divulgación de su investigación, que ha circundado la economía política de la globalización estudiando aspectos como el crecimiento económico, el comercio internacional y el papel que juega la democracia en el crecimiento económico y en el diseño de las políticas económicas. Tiene la habilidad de hacerse entender con claridad en blogs, prensa y sobre todo en libros de lectura amena a la vez que profunda. Su libro más reciente, que tiene la peculiaridad de los Wildianos de ser de difícil traducción, se podría titular “hablemos claro o un debate honesto sobre el comercio” (Straight Talk On Trade). Se trata de un resumen de su pensamiento acerca de la profesión económica, la ciencia económica, la globalización y la democracia. Advierte al principio que quién haya leído sus libros anteriores (Has Globalization Gone Too Far?, The Globalization Paradox yEconomics Rules), no aprenderá nada nuevo. Sin embargo, con Rodrik siempre se acaba aprendiendo, ya que tiene la virtud de hablar claro.

En este último libro, nos presenta la democracia Pirelli. La democracia sin control (es decir sin respeto a la ley) no sirve de nada. Es otra forma de tiranía: la de la mayoría pervertida por un léxico (democracia, libertad) y unas formas (votaciones y urnas) que esconden su naturaleza autoritaria. De la misma manera, la globalización sin control tampoco sirve de nada. En el fondo, este es el argumento central de su crítica a la globalización en su conocido trilema de la globalización: que la soberanía nacional, la globalización y la democracia son mutuamente excluyentes.

Se pueden perseguir dos elementos de la tríada soberanía-globalización-democracia simultáneamente, pero siempre en detrimento del tercero. Si una nación incrementa su soberanía nacional, tiene que elegir entre las ventajas del comercio o la democracia. Argumenta Rodrik que la globalización ha ido demasiado lejos y ha superado los controles democráticos.

Llegados a este punto he de advertir mi sesgo. Parte de mi tesis doctoral consistió en un intento de encontrar evidencias empíricas sobre el trilema de Rodrik. Intercambié correspondencia con él y tengo colgada una fotografía con él en mi “hall of fame” personal junto a Deaton o Phelps, por lo que puede que me cueste ser objetivo. No obstante, a diferencia de la trinidad imposible de una economía abierta (la capacidad de lograr solo dos de los tres objetivos políticos: integración financiera, estabilidad cambiaria y autonomía monetaria), el trilema de Rodrik es tan cierto como general (por ejemplo, ¿qué significa exactamente esto de una globalización delgada?). La evidencia empírica ha sido esquiva hasta el momento, en parte debido a que es complicado identificar los efectos exclusivos de la globalización. Según el economista del MIT David Autor y coautores, muchos de los puestos de trabajo que supuestamente ha destruido el comercio internacional fueron en realidad víctimas tempranas del progreso tecnológico (ver aquí y aquí). Por tanto, lo podemos interpretar como un marco conceptual o discursivo, pero difícilmente como un modelo económico estructural.

Por poner un ejemplo, una de sus críticas más punzantes acerca del desgobierno de la globalización es el sistema de resolución de disputas mediante tribunales de arbitraje internacional (aquí). Su argumento principal es que tan solo los inversores extranjeros pueden recurrir a este mecanismo de resolución de disputas. Es algo que sabemos bien en España, donde nos jugamos 10.000 millones de euros en laudos arbitrales y la pérdida puede ser mayor si se tiene en cuenta el efecto sobre la inversión extranjera, como destacaba (aquí). Sin embargo, este es uno de los argumentos principales que utilizan los populismos morados y verdes para oponerse a una mayor integración económica, obviando las ventajas de este sistema para el comercio o la inversión.

A riesgo de que los populistas secuestren sus ideas, Rodrik ha seguido adelante con sus críticas a la globalización, pero a diferencia de los econópatas  y homeópatas intelectuales que le citan escogiendo tan solo las cerezas más dulces, también ha destacado sus ventajas. Rodrik es el economista más ortodoxo dentro de los economistas heterodoxos ya que defiende, entre otras cosas y sin ambages, el impuesto a la renta, las pensiones, el seguro de depósitos bancarios, los requisitos laborales para los beneficiarios de la asistencia social, las transferencias condicionadas, la independencia de los bancos centrales y el comercio de cuotas de contaminación. Incluso asegura (aquí) que el concepto de nación más favorecida, el buque insignia de la globalización, es una de las políticas económicas más eficaces para mejorar la estructura económica de los países. Defiende además que última frontera de la globalización es la migración. Expone (aquí y aquí) que el beneficio marginal de la liberalización comercial es menor que en el caso la del mercado de trabajo internacional y propone un régimen de migración temporal entre países.

Desde Ricardo, sabemos que las ventajas del comercio internacional escoden un cómputo positivo para los ganadores y negativo para los perdedores. En términos netos las ganancias positivas son tan grandes que podrían compensar a los perdedores y salir todos ganando. Argumenta Rodrik que raramente se compensa a los perdedores (por ejemplo, a los sectores con competencia de importaciones) y que los economistas no hemos tenido un debate honesto al respecto. Por miedo a que no se entienda o se malinterprete un razonamiento complejo, argumenta que de tanto morderse la lengua surgen llagas populistas a ambos lados del Atlántico.

Esta crítica nada velada que hace Rodrik a colegas de profesión (apuntando directamente su responsabilidad en la llegada de Trump al poder) es la tercera barrera que ha roto Rodrik: la epistemología de la ciencia económica y de los economistas. Hace apenas unos días en una serie de tweets reflexionaba sobre la profesión de la economía académica y sus problemas para incluir a minorías. Describe tres características de la economía académica: clasista, jerárquica y cabrona, con una alta tolerancia a comportamientos poco respetuosos. Dani Rodrik confiesa que al principio de su carrera universitaria dudó entre especializarse en economía o sociología. Cuando los sociólogos analizan nuestro campo tienden a coincidir con la visión de Rodrik: según este estudio la economía es el campo que presenta el índice más elevado de persistencia en la jerarquía y de consenso sobre las normas colectivas. En parte se explica por esto nuestro particular proceso editorial (aquí y aquí).

En su libro Economics Rules (otro título con doble significado que podría traducirse como las reglas de la economía pero también como “la economía manda”) resume su visión de la ciencia económica y los economistas (lean tanto la reseña en NeG como el libro en sí). Me hizo redescubrir a Borges y suelo empezar mis clases recitando sus 20 mandamientos (10 para economistas y 10 para no economistas). Defiende que la economía es una forma particular de ciencia social y que justamente lo que hace que sea una ciencia son sus modelos y su enfoque cuantitativo. Pero advierte que la economía es más diversa de lo que a unos les gustaría y de lo que otros reconocen. Tengamos debates honestos: admitamos más diversidad en nuestro campo, nuestros colegas y nuestros modelos e ideas. Podríamos empezar por hablar más claro, como lo hace Dani Rodrik.

ENGLISH VERSION

Dani Rodrik points out in a brief autobiographical note that he has earned a heterodox title thanks to his application of the most orthodox methods in economics, which have led him to be one of the most respected economists by profession and recent Princess of Asturias award. Of Sephardic origin, he would have been Havard’s Professor Daniel Rodríguez in a kinder version of our history. But his family ended up in a more tolerant Constantinople than Erdogan’s Turkey, as he remembers and denounces here o here. Rodrik speaks straight and called the events of 2014 a coup d’etat here.

To the purest spirit of Ortega-y-Gaset he has understood that the university’s mission extends beyond the university halls and has jumped the classroom barrier in three directions. The first with a political commitment against the authoritarian drift of democracies and has promoted the Economics for Inclusive Prosperity network to promote inclusive growth policies.

The second is the dissemination of his research that has circled the political economy of globalization, studying aspects such as economic growth, international trade, and the role that democracy plays. He has the ability to make himself understood clearly in blogs, press, and especially in books that are pleasant to read as well as profound. His most recent book, which has the Wildian virtue of difficult translation into other languages, could be understood as let’s have an honest debate on trade, which summarizes his thinking about the economic profession, economic science, globalization, democracy. He cautions the reader of his previous books, Has Globalization Gone Too Far?, The Globalization ParadoxandEconomics Rules, that they will not learn much new. However, with Rodrik one always ends up learning something, since he has the virtue of speaking clearly.

In this last book, we are introduced to a Pirelli democracy. Democracy is nothing without control (that is, without respect for the law). It is another form of tyranny: that of the majority perverted by lexicon (“democracy”, “freedom”) and forms (voting and ballot boxes) that hide their authoritarian nature. Similarly, globalization is nothing without control. Ultimately, this is the central argument of his critique of globalization in his well-known globalization trilemma: that national sovereignty, globalization, and democracy are mutually exclusive. Two elements of the sovereignty-globalization-democracy triad can be pursued simultaneously, but always to the detriment of one of them. If a nation increases its national sovereignty, it has to choose between the advantages of trade or democracy. Rodrik argues that globalization has gone too far and has renounced democratic controls.

At this point, I must note my bias. Part of my doctoral thesis consisted of an attempt to find empirical evidence on Rodrik’s trilemma. I exchanged correspondence with him and I have a photograph hanging with him in my personal “hall of fame” with Deaton or Phelps, so it may be difficult for me to be objective. However, unlike the impossible trinity of an open economy (the ability to achieve only two of the three political objectives: financial integration, exchange rate stability, and monetary autonomy), Rodrik’s trilemma is as true as it is general (for example, what exactly does thin globalization really mean?). Empirical evidence has so far been elusive. Partly because it is difficult to identify the unique effects of globalization. According to Autor et al, many of the jobs that international trade has supposedly destroyed are early victims of technological progress (see here and here). Therefore, we can interpret it as a conceptual or discursive framework, but hardly as a structural economic model.

For one example, one of his most poignant criticisms about the misgovernment of globalization is the dispute resolution system through international arbitration tribunals here. Their main argument is that only foreign investors can use this dispute resolution mechanism. It is something that we know well in Spain, where we stake € 10 billion in arbitration awards and the loss may be greater if we take into account the effect on foreign investment as highlighted here. However, this is one of the main arguments that purple and green populisms use to oppose further economic integration, ignoring the advantages of this system for FDI or trade. It is one of the reasons, among others, why Rodrik warns in his latest paper that globalization feeds populism (in the style of Agent Orange by A. Rose).

At the risk of his ideas being kidnapped by populists, Rodrik has followed through with his criticism of globalization, but unlike the homeopathic economists who pick only his sweetest cherries, also highlighting its advantages. Rodrik is the most orthodox economist among heterodox economists; he bluntly defends income tax, pensions, bank deposit insurance, labor requirements for beneficiaries of social assistance, conditional transfers, independence a form the central bank, and trade in pollution quotas. He even assures, that the concept of the most favored nation, the flagship of globalization, is one of the best economic policies that have changed (for the better) the economic structure of countries. He exposes here and here that the marginal benefit of trade liberalization is lower than that of the international labor market and proposes a temporary migration regime between countries.

Since Ricardo, however, we know that the advantages of trade list a positive computation for the winners and a negative one for the losers. In net terms, the positive gains are so great that they could compensate the losers and all win. Rodrik makes the point that the losers are rarely compensated (for example, the sectors with the most import competition) and that economists have not had an honest debate about it. Fearing that complex reasoning is not understood or misinterpreted, he argues that populist sores arise from both biting the tongue on both sides of the Atlantic.

This undisguised criticism that Rodrik makes of fellow economists (pointing directly to his responsibility for Trump’s coming to power) is the third barrier that Rodrik has broken: the epistemology of economic science and economists. Just a few days ago, in a series of tweets, he reflected on the profession of academic economics and its problems in including minorities. It describes three characteristics of the academic economy: class, hierarchical, and full of jerks, with a high tolerance for little respectful behaviors. Dani Rodrik confesses that at the beginning of his university career he hesitated between specializing in economics or sociology. When sociologists analyze our field, they tend to coincide with Rodrik’s vision: according to this study, economics is the field that presents the highest index of persistence in the hierarchy and consensus on collective norms. This is partly explained by our particular editorial process (here and here).

In his book Economics Rules (another title with a double meaning that could be translated as the rules of economics but also as that economics is cool) summarize his vision of economic science and economists (read both the review in NeG and the book). He made me rediscover Borges and I usually start my classes with the 20 commandments (10 for economists and 10 for non-economists). He argues that economics is a particular form of social science and that precisely what makes it a science are its models. But he warns that the economy is more diverse than some would like and from what others grant. Let’s have honest discussions: let’s admit more diversity in our field, our colleagues, and our models and ideas. We could start by speaking straight, as Dani Rodrik does.

Let’s block ads! (Why?)

Publicado originalmente en: Ir a la fuente
Autor: admin

Comentarios

comentarios

Seguir Leyendo
Publicidad
Loading...

Nada es Gratis

Parada biológica 2020

Publicada

el


Ha llegado un mes de agosto inimaginable de un año que, esperemos, no se repita. Pero, a pesar de las circunstancias, en NeG seguimos con la tradición de descansar durante el mes de agosto. Mañana publicaremos el habitual comentario de Nacho Conde, Manu García, Luis Puch y  Jesús Ruiz sobre los datos mensuales de afiliados a la Seguridad Social del mes de julio (el anterior, aquí) y, salvo imprevistos mayúsculos, no volveremos a las trincheras hasta el primero de septiembre. Después de publicar 212 entradas en lo que va de año (en todo 2019 publicamos 238), creemos que colaboradores y editores se han ganado con creces tiempo para otras labores.

Ciertamente, la actividad durante 2020 en NeG ha sido frenética y la respuesta de nuestra audiencia espectacular. Desde el principio de este año, hemos registrado un número medio mensual de usuarios superior a los 100 mil, con casi 230 mil visitas a páginas al mes. Además, algunos de nuestros colaboradores han participado en numerosos comités, grupos de trabajo y en la elaboración de informes y libros sobre la crisis de la Covid-19. Hemos recibido numerosos manuscritos y nuevas ofertas de colaboración a las que hemos respondido, en muchos casos, positivamente. En suma, inferimos que la atención y el interés en NeG ha aumentado significativamente. Una señal que agradecimos, y seguimos agradeciendo enormemente, es la muy favorable respuesta a la campaña de donaciones que nos permitirán sostener financieramente el blog durante el resto de este año.

Durante esta primera mitad del año hemos introducido algunas innovaciones. Por ejemplo, en aras de mejorar la calidad de la discusión de nuestras entradas, modificamos la política de comentarios. Para hacer esta sección más interesante y útil, limitamos ahora los comentarios exclusivamente a temas intrínsecamente relacionados con el objetivo de las entradas que planteen cuestiones o dudas que puedan mejorarlas. Esperamos que esto contribuya a que nuestros lectores participen más y mejor en los debates que planteamos. Y para que los editores no se extralimiten en sus labores o para cualquier otra cuestión sobre el funcionamiento del blog, hemos creado la figura de Defensor del Lector, que asumida por Florentino Felgueroso responde en la dirección de correo defensorlector@nadaesgratis.es a todo aquello que nuestros lectores consideren oportuno. También hemos creado la sección de “NeG-Preguntas y Respuestas” (aquí y aquí) en formato video, que esperamos tenga continuidad, y hemos difundido los webinars que consideramos más relevantes entre los muchos que han tenido lugar (por ejemplo, este y este).

En definitiva, después de estos meses tan distópicos, esperamos que todo vuelva a la normalidad y que sepamos aprovechar lo aprendido y lo invertido durante ellos. NeG volverá en septiembre y tratará de contribuir en lo que pueda a la superación de una crisis económica que se vislumbra horripilante.

Juan Francisco Jimeno

Juan Francisco Jimeno

Doctor en Economía por MIT, 1990. Ha sido profesor en varias universidades españolas y extranjeras, investigador en FEDEA hasta 2004 y en la actualidad trabaja en la Dirección General de Economía y Estadística del Banco de España. Es autor de numerosos artículos de investigación y de libros sobre macroeconomía y economía laboral, investigador asociado al CEPR y a IZA y editor del IZA Journal of Labor Policy. Los puntos de vista expresados en mis entradas son estrictamente personales y no reflejan, necesariamente, los del Banco de España

Let’s block ads! (Why?)

Publicado originalmente en: Ir a la fuente
Autor: Juan Francisco Jimeno

Comentarios

comentarios

Seguir Leyendo

Nada es Gratis

Una propuesta para evitar el efecto negativo de los cierres de los centros educativos en el futuro de los jóvenes españoles

Publicada

el

De Almudena Sevilla (University College London), Jorge Sainz (URJC IPR, University of Bath) e Ismael Sanz (URJC)

1. Medidas educativas para evitar efectos negativos en el rendimiento escolar

En el pasado mes de junio, varios economistas de la educación de Reino Unido (Burgess, 2020 https://bit.ly/39nc73z) y Estados Unidos (Kraft, 2020 y Dynarski, 2020) han realizado diferentes propuestas que tienen en común la implementación de tutorías de pequeños grupos de refuerzo y apoyo a los alumnos rezagados para compensar la pérdida de aprendizaje por el cierre los centros. Los más de 100 experimentos aleatorios analizados por Education Endowment Foundation muestran que, de hecho, muchas de las políticas educativas con más difusión pública no tienen ningún efecto como, por ejemplo, la mentorización, intervenciones en las aspiraciones de los alumnos o el uso de uniformes. Las tutorías en pequeños grupos, en cambio, son unas de las medidas educativas para las que existe evidencia empírica de efectividad en estudios rigurosos de investigación. Estas tutorías pueden ser un buen complemento para un sistema educativo que está diseñado para hacer pasar a un gran número de alumnos de curso a curso, pero que no funciona para una parte de los alumnos.

Kraft (2020) analiza los factores que contribuyen al éxito de la configuración de tutorías en pequeños grupos. Por ejemplo, las tutorías realizadas por voluntarios no suelen proporcionar buenos resultados educativos porque i) no funcionan durante todo el curso académico, ii) en ocasiones los tutores no asisten al no existir una relación contractual y iii) no tienen una formación específica para la enseñanza y, menos, de alumnos rezagados. A estas personas, ajenas a la educación, les resulta difícil mantener a los estudiantes con necesidades de apoyo y refuerzo centrados en sus estudios después de las clases ordinarias. El resultado final de las tutorías realizadas por voluntarios es, generalmente, bajas tasas de participación de los alumnos y escasa mejora en su rendimiento académico.

Por el contrario, Kraft, (2020) señala que las tutorías en pequeños grupos ofrecen buenos resultados académicos de los alumnos si se: a) lleva a cabo un riguroso proceso de selección de tutores con educación superior; b) contrata a tutores que trabajen a tiempo completo a lo largo del año académico con el mismo grupo de alumnos; c) forma a los tutores sobre las mejores prácticas docentes y se les proporciona apoyo continuo y d) coordinan los esfuerzos entre los docentes y tutores

La efectividad de las tutorías en pequeños grupos disminuye cuanto más grande es el grupo, con una caída más pronunciada cuando el grupo es de más de 6 alumnos (Burgess, 2020). Los estudios analizados por Education Endowment Foundation muestran que una tutoría en grupos pequeños de media hora al día durante 12 semanas produce un progreso adicional de cuatro meses en la escuela. Es decir que compensaría la pérdida de los tres meses de escolaridad por el cierre de los centros a partir de mediados de marzo. Nickow et al., (2020), en un reciente meta-análisis de este mismo mes de julio publicado en el NBER muestran, a partir del estudio de 96 artículos de experimentos aleatorios, que el efecto de las tutorías en pequeños grupos es importante y significativo (37% de la desviación estándar). El meta-análisis confirma la hipótesis de Kraft en el sentido de los efectos son más fuertes para los programas de tutoría de docentes y profesionales que los impartidos por voluntarios y padres. Los efectos para las intervenciones de lectura y matemáticas son similares, aunque la tutoría de lectura tiende a producir tamaños de efectos más altos en los primeros cursos, mientras que la tutoría de matemáticas tiende a producir tamaños de efectos más elevados en los cursos posteriores.

Nuestro objetivo es cuantificar en términos presupuestarios el coste de la propuesta de tutorías en pequeños grupos para España. El esfuerzo económico que requiere es importante en un momento en el que la situación de las finanzas públicas no es la mejor, pero el análisis económico sugiere que el coste de no hacer nada sería todavía mayor. Como señalamos en el post anterior el estudiante promedio ha perdido una cuarta parte del año escolar con el consiguiente efecto negativo en la adquisición de competencias y habilidades, que se traducirá en una menor productividad de la población actica durante décadas. Este impacto negativo, que será mayor para los jóvenes de familias desfavorecidas, se podría traducir en una disminución en los salarios y caída en las tasas de crecimiento económico de 0,04 puntos porcentuales al año.

2. Propuesta de tutorías en pequeños grupos

Siguiendo la propuesta de Burgess (2020), hemos supuesto que las tutorías en pequeños grupos de 5 alumnos. La mayor parte del coste de esta propuesta es el tiempo del tutor. Las tutorías se llevarían a cabo en el centro educativo del alumno, en horario extraescolar, lo que generaría algunos costes adicionales pero que serían relativamente pequeños. El Education Endowment Foundation ha estimado un coste para la tutoría de media hora diaria por 12 semanas en grupos pequeños de 5 alumnos en 770 euros por cada grupo. Asumimos esa estimación de 770 euros por grupo y que los docentes imparten, al menos, dos grupos cada uno. En Reino Unido hay una densidad de población mucho más elevada que en España, lo que facilita que, en la inmensa mayoría de los casos, los alumnos que se beneficien de las tutorías se encuentren en los mismos centros educativos y sean del mismo curso. La elevada dispersión de la población en nuestro país puede incrementar el coste de las tutorías en pequeños grupos, por cuanto que es posible que en algunos casos los grupos sean de menos de 5 alumnos. Es decir, que se requerirá configurar más grupos, sobre todo en las Comunidades Autónomas con menos densidad de población y más dispersas como las del Noroeste español.

El coste de la propuesta se podría reducir llevando a cabo algunas de las tutorías online. Precisamente, Education Endowment Foundation un programa piloto de tutorías online para apoyar y reforzar a los alumnos desfavorecidos desde el Grado 5 al 10 (desde 5º de Primaria hasta 4º de ESO). La iniciativa brindará tutoría de alta calidad a 1.600 alumnos. La impartición de tutorías online a mediante tutores en los últimos cursos de estudios superiores o recién graduados ha mostrado ya efectos positivos y significativos (equivalentes a lo que se aprende de hasta 5 meses) en evaluaciones rigurosas. Los tutores podrían ayudar también a elaborar recursos educativos digitales para apoyar a los docentes que están dando clases físicamente en hora escolar y ayudarles con los materiales por si hay que emplear alguna fórmula de rotación de la asistencia de los estudiantes a clases.

En la Tabla 1 hemos supuesto que el Programa abarca a los alumnos de los centros sostenidos con fondos públicos, es decir públicos y concertados. En todos los niveles educativos se ha supuesto que se benefician el 40% de los alumnos, un porcentaje amplio para incluir a todos los posibles alumnos perjudicados académicamente por el cierre de los alumnos. En el caso de FP Básica se ha asumido que el 100% de los alumnos de este ciclo se beneficiarían de este programa de tutorías en pequeños grupos, en lugar de sólo el 40%. Siguiendo a Burgess (2020) la propuesta asume un porcentaje de alumnos beneficiarios del 40% de los alumnos, selección que debe basarse en criterios objetivos como el rendimiento académico (a través de un test al inicio del curso que viene que determine los estudiantes a los que el cierre de los centros haya podido afectar más). El 40% es un porcentaje elevado y amplio, por cuanto como explicamos a continuación varios indicadores educativos señalan que la proporción de estudiantes con dificultades está por debajo de este umbral. Por ejemplo, el porcentaje de alumnos españoles que en PISA 2018 no alcanzó el nivel básico (nivel 2) en la competencia principal de esa edición, Lectura, fue del 23%. Los alumnos con necesidad específica de apoyo educativo representan un 11,7% de los alumnos de Primaria, un 10,8% de los alumnos de la ESO y un 12,6% de los alumnos de FP Básica (Ministerio de Educación y Formación Profesional)). En 2º y 3º de la ESO existe el Programa de Mejora del Aprendizaje y el Rendimiento (PMAR) para alumnos que necesitan de apoyo y refuerzo, una vía que se asemeja a la que antes de la LOMCE se denominaba diversificación curricular. Un 6,1% de los alumnos españoles de 2º y 3º de la ESO (7,9% en el caso de los centros públicos y 3,2% de los concertados) seguía esta diversificación en el curso 2017-18. Es decir, que con un programa de tutorías en pequeños grupos que alcance al 40% de los estudiantes se estaría beneficiando a los alumnos rezagados y con necesidades de apoyo e incluso a un espectro algo mayor de alumnos que por otras razones no pudieran seguir la formación online.

Nuestra propuesta se diferencia de la de Burgess (2020) en que incluimos no sólo alumnos de Primaria y ESO, sino también a estudiantes de FP Básica y FP Media. Los niveles educativos de FP Básica y FP Media son claves en el objetivo de nuestro país de reducir la tasa de abandono temprano educativa que vimos en nuestro post anterior. España tiene aún un elevado porcentaje de jóvenes entre 25 y 34 años que no han realizado más estudios que los de la ESO (30,2%). Por eso, es importante apoyar y reforzar a los estudiantes que en el curso 2019-20 se encontraban en FP Básica para que puedan continuar sus estudios, lograr el título de la ESO y seguir con FP de Grado Medio. La FP Básica es, de hecho, el nivel educativo de transición más importante para que los jóvenes con dificultades educativas, sociales o de comportamiento no se desconecten del sistema educativo. Son los alumnos a los que en mayor medida podría afectar la crisis sanitaria pues el cierre de los centros desde marzo podría suponer en algunos casos el último lazo que les quedaba con la educación formal. La FP Media es el otro nivel educativo clave en el objetivo de disminuir la tasa de abandono educativo temprano en España. Para lograr que más alumnos lleguen a estudios medios (titular FP Media o Bachillerato) se requiere disminuir el porcentaje de alumnos que no finaliza la ESO (FP Básica y PMAR), incrementar el porcentaje de alumnos que se matricula en FP Media y reducir la proporción de alumnos que comenzando FP Media no termina estos estudios que hemos calculado que se encuentra en un 40,4%. Por ello, se incluye en la propuesta tanto FP Básica como FP Media. Los datos de los que se ha partido son los relativos a la matriculación del curso 2019-20 publicados por el Ministerio de Educación y Formación Profesional el mes pasado de junio.

3. Coste presupuestario de la propuesta

Además de la financiación del coste laboral de los tutores de los grupos que se establecerían, se ha incluido en la estimación del coste presupuestaria de la propuesto la formación que necesitarían estos tutores. Se trata de apoyar y reforzar a alumnos rezagados por lo que será necesario una formación específica a los tutores. Para ello se ha tenido en cuenta que, según recoge la Comisión Europea en 2020 la financiación que se destina en España a la formación y perfeccionamiento del profesorado (incluido el presupuesto de las Comunidades Autónomas) es de 154,3 millones de euros. Un 70% de ese presupuesto se destina a Enseñanzas no-universitarias (en las que nos centramos aquí) y de ese montante se ha considerado que la formación de los tutores supondría el 40%, dado que es la proporción de alumnos que se beneficiaría del programa de tutorías en pequeños grupos (154,3*0,7*0,4). El coste de la propuesta que figura en la Tabla 1 de 365 millones de euros. Algunas Comunidades Autónomas ya tienen programas similares de menor alcance, herederos del Programa de Refuerzo, Orientación y Apoyo (PROA). También el mencionado Programa de Mejora del Aprendizaje y el Rendimiento (PMAR) que tiene una ratio máxima de 15 alumnos. PROA y PMAR, son Programas que no están pensados para compensar del cierre de los centros y que no benefician a un número tan elevado de alumnos como el de nuestra propuesta de tutorías en pequeños grupos, pero con los que se podrían encontrar sinergias reduciendo el presupuesto requerido para financiar esta propuesta.

El coste total del Programa que se propone es una cifra modesta: menos del 1% del Gasto Público en Educación en 2018 situado en 50.807 millones de euros y un calendario rápido pero factible (comenzando en octubre). Es interesante comprobar que la estimación del coste de la propuesta de tutorías en pequeños grupos es similar también a los cálculos que realiza del Kraft (2020). Este investigador calcula que hay 50 millones de estudiantes no universitarios en EEUU y que el impulso de las tutorías en pequeños grupos supondría un coste de 2.700 millones. Dado que en España hay en el curso 2019-20, 8.276.528 alumnos no universitarios, un sexto del tamaño del sistema educativo de EEUU y con el tipo de cambio dólar/euro actual, el coste de la propuesta de Kraft sería de 387 millones de euros trasladado al caso de nuestro país. La propuesta de Burgess es de 410 Millones de libras esterlinas, 451 millones de euros, algo más elevada que la nuestra dado que Inglaterra tiene más población escolar que España.

Let’s block ads! (Why?)

Publicado originalmente en: Ir a la fuente
Autor: admin

Comentarios

comentarios

Seguir Leyendo

Nada es Gratis

Política Macroprudencial y COVID-19: restringir la distribución de dividendos para mejorar la efectividad de la regulación de capital contracíclica

Publicada

el

Por Manuel A. Muñoz

(Esta entrada es una versión adaptada y resumida del post del autor en VoxEU)

De acuerdo a la evidencia, la banca de la zona euro es particularmente reticente a reducir el pago de dividendos durante la fase bajista del ciclo. Es decir, buena parte del ajuste ante shocks negativos que afecta a sus beneficios se hace vía beneficios no distribuidos. En esta entrada argumento que dicho patrón puede amplificar el impacto que un shock negativo de oferta (como ha sido el COVID-19) tiene sobre el crédito bancario y la actividad económica. Propongo un modelo dinámico, estocástico, de equilibrio general y con sector bancario, calibrado para datos trimestrales de la zona euro y concluyo que restringir la distribución de dividendos de los bancos tiene el potencial de mejorar significativamente la efectividad de los colchones de capital contracíclicos para garantizar que las entidades de crédito continúan financiando a los hogares y empresas durante la crisis del COVID-19.

Recomendación del BCE (Mecanismo Único de Supervisión)

El pasado 28 de julio de 2020, el BCE prorrogó la vigencia de su recomendación a los bancos sobre distribución de dividendos hasta enero de 2021. Las entidades de crédito no deben distribuir dividendos correspondientes a los años 2019 y 2020 ni recomprar acciones hasta enero del año próximo. El objetivo es garantizar que los bancos continúen financiando a familias y empresas a pesar de la crisis del COVID-19. La recomendación – que originalmente se emitió el 28 de marzo de 2020 (con vigencia hasta el 1 de octubre de este año) – no tiene precedentes, en la medida en que es la primera vez que el BCE solicita a los bancos que no distribuyan dividendos incluso si están cumpliendo con sus requerimientos de capital.

En esta entrada, presento una serie de resultados que proporcionan apoyo teórico y empírico a este tipo de recomendación ante la situación actual. Otras contribuciones recientes en las que se ha abogado por una restricción en la distribución de dividendos en el contexto del COVID-19 incluyen, entre otras, Abad y Suarez (2020), Acharya y Steffen (2020), Beck et al. (2020), y Stein et al. (2020).

Evidencia empírica: patrones en las distribuciones de dividendos en la banca de la zona euro

La Figura 1 muestra la evolución de los dividendos en efectivo y de los beneficios de los bancos incluidos en el Euro Stoxx Banks’ Index (i.e., SX7E) con una frecuencia trimestral, para el periodo 2002:I-2018:II. La fuerte preferencia de los bancos por suavizar el pago de dividendos en efectivo  a lo largo del ciclo (Figura 1a) tiene dos implicaciones relevantes. Primero, la ratio dividendo-beneficio del sector es notablemente contracíclica (Figura 1b), lo que implica que los bancos distribuyen una proporción de sus beneficios relativamente mayor precisamente cuando sus posiciones de capital son – presumiblemente – más frágiles. Segundo, este patrón afecta significativamente a la dinámica del capital bancario en la medida en que las reservas (beneficios no distribuidos acumulados) representan una proporción muy significativa de aquel y ambas variables están alta y positivamente correlacionadas (Figura 1c).

Nota: SX7E hace referencia al índice bancario del Euro Stoxx. Las series representadas en la figura 1a han sido construidas como una suma simple de los miembros del SX7E mientras que aquellas mostradas en las figuras 1b y 1c se refieren al índice en sí (es decir, son una suma ponderada de los miembros de ese mismo grupo de bancos). En la figura 1b, la línea discontinua está asociada al eje de ordenadas secundario (i.e., el de la derecha). En la figura 1c, la línea punteada está asociada al eje de ordenadas secundario. Fuentes: Bloomberg, Eurostat y cálculos propios.

La Figura 2 presenta el componente cíclico de reservas, capital bancario, activo total de la banca, y PIB real. La Figura 2a confirma que la correlación entre beneficios retenidos (acumulados) y capital bancario es muy elevada, sugiriendo que aquéllos son un motor importante de la volatilidad de este. Debido a la importancia del capital propio como fuente de financiación y a la restricción que impone la identidad del balance, no sorprende que la correlación entre capital y activos totales de la banca (como proxy de crédito bancario) sea también elevada y positiva (Figura 2b). En resumen, hay un elevado grado de comovimiento entre reservas de los bancos, crédito bancario y PIB real (Figuras 2c y 2d).[1]

La reticencia de los bancos a reducir el pago de dividendos ante shocks negativos que afectan a sus beneficios lleva a caídas en sus reservas y capital bancario. Para cumplir con sus objetivos de ratios de capital regulatorio en un contexto de presión sobre su capital y desaceleración (o incluso recesión) económica (periodos en los que hacer ampliaciones de capital suele ser más costoso o incluso inviable para algunos bancos), los directivos de los bancos tienen incentivos a restringir la oferta de crédito para reducir el denominador de la ratio de capital regulatorio. A nivel agregado, esta estrategia (individual) tiene el potencial de amplificar los ciclos financieros y económicos.

Nota: Esta figura muestra el componente cíclico del PIB real así como de los beneficios retenidos acumulados, del capital propio y de los activos totales de los miembros del SX7E (suma simple de todos los miembros). El componente cíclico se ha obtenido extrayendo la tendencia lineal de las series desestacionalizadas y deflactadas en logaritmos. En la figura 2d, la línea discontinua está asociada al eje de ordenadas secundario. Fuentes: Bloomberg, Eurostat y cálculos propios.

Restricciones de dividendos dinámicas

Basándome en el modelo cuantitativo DSGE que propongo en Muñoz (2020); evalúo la deseabilidad (o no) de recomendar a los bancos que limiten temporalmente su distribución de dividendos (incluso si cumplen con sus requerimientos de capital) con el fin de mantener el flujo de crédito a la economía durante la pandemia COVID-19.

El modelo incorpora el mecanismo clave a través del cual el ajuste ante shocks negativos que afectan a los beneficios de la banca es soportado, fundamentalmente, por los beneficios no distribuidos, lo cual induce volatilidad en el capital bancario y, en última instancia, amplifica el ciclo crediticio y económico.[2]

En concreto, los bancos: (i) tienen preferencia por la distribución de una fracción elevada y estable (en el tiempo) de sus beneficios, (ii) acumulan capital vía retención de beneficios, (iii) están sujetos a una restricción de balance y (iv) cumplen con sus requerimientos de capital periodo a periodo.

En Muñoz (2020), las restricciones de dividendos dinámicas se modelizan mediante lo que denomino objetivo prudencial de dividendos (DPT, por sus siglas en inglés). El DPT es un objetivo regulatorio sobre el pago de dividendos, el cual debe ser tomado como referencia por parte de los bancos a la hora de planificar sus distribuciones de beneficios. Dicho objetivo es dinámico en la medida en que reacciona ante desviaciones del indicador seleccionado por la autoridad pública con respecto a su tendencia, y entra en una función de penalización (cuadrática) que juega el papel de mecanismo sancionador y está orientada a incentivar a los bancos a que no se desvíen significativamente de dicho objetivo regulatorio. El DPT óptimo es contracíclico y llama a que el pago de dividendos sea procíclico y relativamente más volátil con el fin de suavizar el flujo de crédito mediante unas reservas y capital bancario más estables.

Uno de los principales resultados del paper es que este tipo de restricciones de dividendos dinámicas es particularmente eficaz a la hora de complementar y reforzar la efectividad de la liberación del colchón de capital contracíclico (CCyB, por sus siglas en inglés) en términos de suavizamiento del crédito y del PIB real. La razón fundamental es que sendas herramientas de política prudencial operan a través de mecanismos de transmisión diferenciados. En concreto, el DPT aborda el “problema” que está amplificando la prociclicidad desde su raíz (i.e., la preferencia de los bancos por el suavizamiento de los dividendos).

Tal y como puede observarse en la Figura 3, relativa a las respuestas de ciertos agregados ante un shock negativo al capital bancario, el DPT óptimo es más eficaz que el CCyB óptimo a la hora de contener la caída del capital propio – vía mayor volatilidad en los dividendos – lo cual, al combinarse con el CCyB, refuerza la efectividad en términos de suavizamiento del crédito y de diversos agregados de la economía real (línea negra con  diamantes).

Nota: Las variables están expresadas en desviaciones porcentuales con respecto a su nivel de estado estacionario. La línea sólida (azul) se refiere al escenario base (sin política macroprudencial), la línea estrellada (rojo) hace alusión a un escenario en el que una medida del bienestar social ha sido maximizada con respecto al parámetro cíclico del DPT, la línea punteada (verde) representa un escenario en el que la misma medida del bienestar social ha sido maximizada con respecto al parámetro cíclico de los requerimientos de capital, y la línea con diamantes (negro) representa un escenario en el que dicha medida de bienestar social ha sido maximizada conjuntamente con respecto a ambos parámetros de política macroprudencial.

El análisis cuantitativo que presento en Muñoz (2020) concluye no sólo que regular la distribución de dividendos es óptimo (aún bajo el supuesto de que los bancos cumplen con sus requerimientos de capital) sino que – a nivel agregado (asumiendo una variedad de shocks financieros y no financieros) – el DPT es más eficaz que el CCyB a la hora de estabilizar el ciclo crediticio y económico. El bien diferenciado canal de transmisión a través del que operan uno y otro instrumento se traduce en que el DPT es particularmente más eficaz que el CCyB ante shocks no financieros (incluyendo los shocks de oferta). La Figura 4 muestra las respuestas del capital, del crédito y del PIB real ante una perturbación negativa de productividad.[3] Con independencia del criterio de optimización elegido, el DPT es más eficaz que un CCyB optimizado y muy reactivo.[4] Este resultado es particularmente relevante a la luz de estudios recientes que demuestran que el CCyB es relativamente menos eficaz ante shocks de productividad que ante shocks financieros (vease, e.g., Angelini, Neri y Panetta 2014).

Nota: Las variables están expresadas en desviaciones porcentuales con respecto a su nivel de estado estacionario. La línea sólida (azul) representa un escenario con un CCyB optimizado (que es muy reactivo), las líneas estrellada (rojo), punteada (verde) y con diamantes (negro) representan escenarios en los que el parámetro macroprudencial del DPT ha sido optimizado en base a distintos criterios de maximización del bienestar social y de suavizamiento del ciclo financiero bajo compromiso pleno (véase Muñoz 2020 para más detalles).

Conclusión

Debido a los distintos mecanismos a través de los que operan cada una de las dos herramientas de política prudencial, restringir la distribución de dividendos ante un shock de oferta negativo (presumiblemente el tipo de perturbación al que corresponde el COVID-19) tiene el potencial de ser particularmente eficaz a la hora de complementar la liberación del CCyB con el fin de sostener el flujo del crédito a la economía real y la actividad económica durante la fase más aguda de la crisis.

Nota del autor: las opiniones expresadas en esta entrada son del autor y no reflejan necesariamente ni las opiniones del Banco Central Europeo ni las del Eurosistema.


 [1] Nótese que los beneficios retenidos acumulados, capital y activos totales son variables stock mientras que el PIB real es una variable flujo. Presumiblemente, la correlación entre PIB real y beneficios no distribuidos (variable flujo) sería todavía mayor que aquella entre PIB real y reservas.

[2] En concreto, hay dos canales a través de los cuales el suavizamiento de dividendos de los bancos puede exacerbar la contracción en la oferta de crédito durante la fase bajista del ciclo: la restricción impuesta por la identidad del balance (asumiendo que todo lo demás se mantiene constante, una mayor volatilidad en el capital propio se traduce en un incremento de la volatilidad en el activo), y los requerimientos de capital (para cumplir con los requerimientos de capital sin tener que reducir el pago de dividendos significativamente, los bancos tienden a hacer el ajuste vía restricción de activos).

[3] Un shock negativo de productividad, estándar, tiene ciertas similitudes con un shock de tipo COVID-19 en la medida en que ambos se traducen en la generación de un menor nivel de PIB dados unos factores productivos. En el caso de un shock de tipo COVID-19, la caída en la productividad total de los factores proviene de los límites que un periodo de cuarentena impone sobre el uso y combinación de factores productivos disponibles (movilidad de trabajadores limitada, etc). Tal y como se menciona en Baldwin y di Mauro (2020), el cierre de establecimientos, las restricciones de viajes y otras reacciones humanas ante la pandemia  han tenido un impacto directo sobre la economía por el lado de la oferta. Hasta la fecha, distintos autores han modelizado el shock de oferta de tipo COVID-19 de distintas maneras. Por ejemplo, Guerrieri et al. (2020) asumen un MIT shock a la oferta de trabajo mientras que Fornaro y Wolf (2020) consideran que un shock a la tasa de crecimiento tecnológico caracteriza mejor el episodio del COVID-19.

[4] Muy reactivo en el sentido de que se trata de un CCyB de acuerdo al cual un incremento del output gap en un punto porcentual se traduce en un incremento de los requerimientos de capital en un punto porcentual.

Let’s block ads! (Why?)

Publicado originalmente en: Ir a la fuente
Autor: admin

Comentarios

comentarios

Seguir Leyendo
Publicidad
Publicidad
...

Facebook

Destacado